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jueves, 8 de agosto de 2013


PROYECTO DE LEY
PROMOCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN EL CONTROL DE LAS
ACTIVIDADES DEL ESTADO.


Expediente N°
ASAMBLEA LEGISLATIVA:

La participación ciudadana constituye el derecho de la colectividad para involucrarse en los asuntos que le atañen de manera particular, o bien, en forma general; además, se considera un deber el participar en los asuntos públicos, y contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes y la preservación del medio natural.

La participación ciudadana significa descentralizar responsablemente la toma de decisiones, valorando las opciones y restricciones en el nivel nacional, regional y local. También significa coordinar acciones entre las comunidades, las empresas, las instituciones y las organizaciones de la sociedad civil; de este modo, un elemento de mucha importancia en la participación ciudadana, es la capacidad de control y de fiscalización de los planes propuestos por parte de las instituciones estatales.

Las comunidades y las organizaciones civiles demandan hoy nuevas rutas para manifestarse y transformar la sociedad, las cuales superen la democracia representativa. La gente dispone de su capacidad de influir en los procesos de toma de decisiones y de actuar en la construcción de su futuro, el de su comunidad y el del país.

La ciudadanía debe integrarse, individual o colectivamente, en la toma de decisiones, la fiscalización, el control y la ejecución de las acciones en los asuntos públicos y privados que la afectan. La participación ciudadana es un requisito para alcanzar un desarrollo humano con sostenibilidad ambiental.

Un país movido por la participación ciudadana comprometida, transformadora y vigilante, con partidos políticos verdaderamente representativos y organizaciones de la sociedad civil informadas, pujantes, abiertas y democráticas, constituye un país que apuesta al verdadero desarrollo.

Ser competitivos es contar con una educación de alta calidad, con moderna atención de la salud, con procesos judiciales oportunos y transparentes y con relaciones armoniosas con el ambiente. Consiste también en respetar los derechos de las personas trabajadoras, reconocer y apoyar la labor del empresariado, impulsar la capacidad emprendedora de la juventud en la creación de empresas, garantizar la transparencia y ética de la función pública, respetar las leyes y abrir los espacios necesarios para la construcción de una mejor sociedad.

Desafortunadamente, la transparencia y la ética en la función pública, han venido a menos durante las últimas décadas. Durante los últimos 30 o 40 años, se ha evidenciado un franco deterioro en el servicio de muchas instituciones públicas. Son miles y miles de gestiones que realiza la ciudadanía en las que existe, de previo, el pago de un soborno. No obstante, estos casos se empequeñecen en comparación con las grandes estafas cometidas contra el Estado por parte de los que se supone que deben defender los intereses de este y, por ende, el de todos los ciudadanos, solo basta con mencionar los eventos más recientes: el caso Caja- Fischel, y el caso de ICE-ALCATEL.

El pueblo costarricense está cansado de los actos que se ejecutan bajo el marco de la legalidad, pero que de alguna manera desvían su rumbo; por ejemplo, se tiene por caso el dinero que se recauda para unos efectos y se dirige otros propósitos diferentes, como ocurre con el impuesto al ruedo y los impuestos a los combustibles, los cuales no se usan en la manutención y construcción de nuevas vías, o bien, ocurre la subejecución presupuestaria en ciertos campos, tal como la educación.

El caso de las municipalidades resulta especialmente relevante, sobre todo en momentos en que los gobiernos locales van adquiriendo mayor importancia y manejan mayores presupuestos.

El control y la fiscalización, de parte de los ciudadanos, en cuanto a las metas y los planes propuestos en cada institución pública se yergue como un pilar de la transparencia en el uso de los recursos públicos y como el corolario de las promesas políticas. Sin este mecanismo no hay verdadero desarrollo.